Ciencia de adhesión

La ciencia de adhesión y la tecnología de plasma van de la mano. La meta de la mayoría de los tratamientos con plasma es alterar características superficiales ya sea para aumentar o disminuir la capacidad de adhesión de superficies.

La ciencia de adhesión y la tecnología de plasma van de la mano. La meta de la mayoría de los tratamientos con plasma es alterar características superficiales ya sea para aumentar o disminuir la capacidad de adhesión de superficies. Estos tratamientos con plasma se conocen generalmente como tratamientos de adhesión. La ciencia de adhesión puede reducirse a un término llamado energía de superficie. La energía de superficie se mide en unidades denominadas niveles de dinas. En esencia, mientras mayor sea la energía de superficie de un material, mayor será la capacidad de adherencia de su superficie. Una superficie se somete a un tratamiento de adhesión para lograr que las pinturas y los pegamentos se adhieran a ella de manera más efectiva. Esto es particularmente útil cuando se desea pintar ciertos plásticos que normalmente tienen una energía de superficie muy baja. 

Tratamientos de adhesión

Los tratamientos de adhesión no sólo sirven para incrementar la energía de superficie de un material; también tienen la capacidad de lograr lo contrario, es decir, disminuir  la energía de superficie a tal grado que se vuelva repelente al agua. Esto se logra mediante un proceso conocido como recubrimiento con plasma. El procedimiento consiste en depositar una capa hidrofóbica sobre la superficie para que ésta tenga una energía de superficie muy baja. Después de aplicar este tratamiento de adhesión a una superficie, el agua formará gotas sobre ella sin extenderse como lo haría sobre la mayoría de las superficies. En la ciencia de adhesión, el término que se emplea para describir si el agua moja o forma gotas sobre una superficie es la humectabilidad. En la ciencia de adhesión, para medir la humectabilidad de una superficie es común realizar una prueba de ángulo de contacto. En ella se mide el ángulo entre la superficie y la gota de agua que se forma sobre ella. Mientras menor sea este ángulo, mayor será la energía de superficie y mejor su capacidad de adherencia.