Recubrimientos hidrofóbicos vs. recubrimientos hidrofílicos

La tecnología de plasma posee la capacidad de infundir monómeros dentro de un plasma y recubrir superficies con capas delgadas de propiedades diversas. De esta manera se puede lograr que una superficie se vuelva hidrofóbica o hidrofílica.

La tecnología de plasma posee la capacidad de infundir monómeros dentro de un plasma y
recubrir superficies con capas delgadas de propiedades diversas. De esta manera se puede
lograr que una superficie se vuelva hidrofóbica o hidrofílica. Hidrofóbico es un término usado
para describir un material que repele el agua. Cuando se pone agua sobre una superficie con un
recubrimiento hidrofóbico, forma gotas con un ángulo de contacto muy grande.

Los recubrimientos hidrofóbicos tienen el efecto opuesto. Al hacer que la superficie atraiga el
agua, permiten que ésta se moje. Esta elevada humectabilidad tiene como resultado un ángulo
de contacto muy bajo. Es posible hacer que una superficie adquiera esta propiedad limpiándola,
activándola o recubriéndola con una delgada capa hidrofílica. Los recubrimientos hidrofóbicos
son polares, por lo que sienten afinidad por el agua, cuya naturaleza también es polar. En
cambio, los recubrimientos hidrofóbicos son no polares, por lo que repelen el agua.

Usos de los recubrimientos hidrofóbicos


El recubrimiento con plasma puede emplearse para aplicar recubrimientos hidrofóbicos e
hidrofílicos a muchos tipos de superficies, como dispositivos electrónicos, metales, vidrio y
materiales cerámicos. Estas propiedades pueden ser muy útiles, por lo que son utilizadas en
muchas industrias. La repulsión al agua puede impedir que se alojen bacterias en una
superficie, por lo que es muy común que los recubrimientos hidrofóbicos se empleen en
herramientas médicas y quirúrgicas. La industria de textiles también saca ventaja de los
recubrimientos hidrofóbicos en la elaboración de algodón repelente al agua.